Esta celebración se da en la única semana de vacaciones que tienen los japoneses en verano, la semana de Obón, una semana de fiesta debido al día de los muertos, que lo celebran en esa época.
La celebración se tiene lugar en un pequeño río del parque Nakajima Koen, he oído que es una celebración budista, pero la celebración se hace delante de un templo shintoísta, la verdad es que lo de la religión es un lío.
Los creyentes compran esas velas y las meten dentro de una caja de papel, que están dibujadas o escritas por ellos, en recuerdo y honor de sus muertos. Es una de las cosas mas emocionantes que he visto en mi vida y uno de los momentos con los que más he disfrutado haciendo fotos, espero que las disfrutéis por lo menos la mitad que yo.